viernes, 17 de septiembre de 2010

El primer mes.







Hoy Alex ha cunplido 6 semanas!

Me maravillo al pensar como en este poquito tiempo ya nos estamos conociendo la una a la otra, y estoy ansiosa de los descubrimientos que nos esperan para su segundo mes.

En cuestión de 4 semanas he podido comprobar como mi nenita ha ido cambiando muy poco a poco.
Recuerdo sus primeros 3-4 días de llanto inconsolable, en como pasaba de 0 a 100 en un instante, y lo mucho que costaba calmarla, esa mirada perdida en los pocos ratos en los que abría sus ojitos, los temidos cambios de pañal soportando la lloriquera y lo difícil que era que agarrara el pecho.
Poco la cosa se fue calmando, y ahora ni le cuesta tanto tomar la tetita, ni es tal el suplicio del pañal. Cada vez está más tiempo despierta, nos mira tranquila, y empieza ya a esbozar sonrrisas.
Para comérsela.
Y aquí estamos David y yo , mirando para nuestra Truñigirl, a la espera de su siguiente paso. Como 2 tontos, dándole todo el cariñito del mundo, calor, besos y abrazos.












martes, 7 de septiembre de 2010

Los comienzos



Ya han pasado 18 días desde que conocí a mi niña por primera vez, y parece que el tiempo se me escapa de las manos. Los primeros 3 días fueron muy duros, por el malestar de la cesárea, que impide que te puedas hacer cargo de tu bebé como quisieras, y un difícil comienzo de la lactancia materna, que pude sobrellevar gracias al apoyo de amigas y al de mi esposo mantecoso que estuvo a pie de cañon en cada momento.
Pero una vez que llegamos a casa...vimos la luz. Toda la paz y tranquilidad del mundo nos esperaba para poder disfrutar de nuestra nenita.
Poco a poco el dolor de la operación va desapareciendo y la lactancia se va estableciendo. Y es que cada día aprendemos más la una de la otra, y hoy puedo decir que lo de la tetita va como la seda.





Esto de tener un bebé me supera en emociones. A veces le digo a David que es demasiado bonito para ser cierto. Podría pasar horas mirando como duerme, su carita, sus manitos... No existe cosa más dulce sobre la faz de la tierra.
Tenerla en brazos y sentir su calor que te derrite... mirarla, mimarla, darle besitos y arrumacos... Eso sí, verla llorar con su boquita de U invertida hace que a una se le parta el corazón.








A los 5 días hicimos nuestra primera excursión en familia al Monte de San Pedro, con bocata de jamón serrano incluido. Todo salió perfecto. Hicimos simulacro de cambio de pañal en carrito junto con sacada de tetita para comer. El traqueteo del carrito hizo el resto, y ella iba como una pepa, dormidita a más no poder.





Un día vino la bisabuela a hacerle una visita, que aunque de pocas palabras no paraba de repetir lo linda que era su bisnieta. Y ella en su colito como un bebé modelo, sin mover una pestaña y durmiendo a pierna suelta.








Que decir, más que estamos encantados con nuestro miniyo, y que se nos cae la baba mientras se nos pone cara de tontos de tanto mirarla. Ni me quiero imaginar como nos pondremos con su primera sonrisa , su primera carcajada, sus primeras palabras...
Ahora a disfrutar los 3 juntitos, que son 2 días!